Bordado de ciclo lunar

Nombre de la persona que la atesora: 

Vania, 38 años.

Materiales:

Tela crea color crudo, bordado en algodón con hilos de colores pastel. Tiene la marca del lápiz sobre la tela en la parte inferior.

¿Dónde está guardada?

En el taller de Vania, que queda en el pasillo contiguo a la habitación de su hija Violeta. El bordado está guardado en una cajonera junto a telas y otras piezas sin terminar, más de carácter utilitario.

¿Cuándo comenzó a hacerse y hace cuánto tiempo está sin hacerse?

En el 2018 luego de que Violea naciera, era un regalo para una amiga suya. En el 2020, en medio de una depresión asociada al posparto, deja de hacerlo. En el 2021 retoma la intención de continuarlo, cuando ella misma está intentando trabajar su propia relación con la maternidad, en particular con ella misma como hija de una historia de violencia.

¿Qué huellas ha dejado el objeto textil en el cuerpo de la persona que lo atesora?

La huella de una intuición sensible sobre su propia existencia y la necesidad de renacer, de maternarse en medio de un miedo que de a pocos se extingue.

¿Qué huellas ha dejado el cuerpo de quien atesora en el objeto sin terminar?

La huella de un nombre borrado que da espacio para que el bordado en potencia sea ocupado por la nueva historia que Vania quiere contar sobre ella misma.

¿Hay alguna huella del objeto que evoque el espacio que habita?

Un espacio propio que evoca un altar, en el que se guardan las exploraciones que Vania ha hecho para sanarse.

«Está a medias como todo en mi vida… »